La ilicitana Greene lidera un Perte de hidrógeno para sustituir el gas natural del sector cerámico

Los fondos Next Generation de la Unión Europea empiezan lentamente a tramitarse. De hecho, a día de hoy tan solo se han aprobado las bases para la concurrencia del Perte —vehículo a través del cual los consorcios presentan sus candidaturas— de energías renovables, hidrógeno renovable y almacenamiento. En este primero, y al calor del debate a nivel internacional sobre la dependencia energética y la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, precisamente la ilicitana Greene Waste to Energy lidera un proyecto para la sustitución del gas natural como fuente energética en el sector cerámico. Aunque se trata inicialmente de un 20%, podría reducir el 100% de su huella de carbono. El proyecto se denomina Hidrores.

De esta manera, la propuesta planteada y presentada a los fondos europeos se basa en la valorización de residuos sólidos industriales no peligrosos y residuos urbanos, es decir, residuos cuyo destino final es el vertedero. Por tanto no se utilizaría la ‘fracción rechazo’ de la propia cerámica, como explica Juan Manuel Martínez, director de Desarrollo de Negocio de Greene: «El sector cerámico no genera residuos basados en la química del carbono, que es la génesis por la cual se puede llegar a realizar la valorización material con nuestra tecnología».

Actualmente el sector cerámico pretende impulsar una sustitución inicial de hasta el 20% de su demanda energética, en términos de potencia térmica, y necesita adaptar su proceso de fabricación a los objetivos de reducción establecidos por la Comisión Europea en el denominado Pacto Verde Europeo. «Gracias a la sustitución del 20% de potencia térmica generada con gas natural con respecto al hidrógeno, se producirá una disminución del 100% de la huella de carbono, ya que el hidrógeno al ser combustionado desprende agua», explica Martínez, quien indica que en cualquier caso, esta alternativa podrá ser competitiva cuando exista suficiente oferta en el mercado. «Ahora mismo es pronto para obtener conclusiones sobre los ahorros económicos».

4,7 millones de euros para implantar la tecnología

En cuanto a Hidrores, el proyecto supondría un coste total de 4.762.194 euros, y los fondos podrían subvencionarlo íntegramente, en el caso de que sea aceptado. Los trabajos para implantar el proceso podrían empezar el 1 de octubre de 2022 y la fecha de puesta en marcha se marcaría en el 30 de septiembre de 2025. Como en otras iniciativas similares de Greene, se pretende diseñar y construir un piloto, basado en la pirólisis-gasificación de residuos, con el que será posible la obtención de hidrógeno renovable para su uso final como combustible en el sector cerámico, siendo este un sector intensivo en el uso de la energía, que actualmente utiliza como fuente de calor la combustión de gas natural, que genera emisiones de dióxido de carbono (CO2).

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